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viernes, 8 de octubre de 2010

RIVER La Justicia anuló el procesamiento contra el barra Adrián Rousseau


La Cámara del Crimen anuló el procesamiento contra el ex barra brava de River Adrián Rousseau por "instigación, promoción o facilitación de la formación de grupos destinados a cometer delitos" en el enfrentamiento con otra facción del club en la denominada "La batalla del playón", hecho ocurrido en mayo de 2007.
Lo resolvió la Sala IV de la Cámara, que declaró nulo el procesamiento contra Rousseau dictado en primera instancia por Alejandro Cilleruello, al considerar que se afectó el derecho de defensa en juicio.
El hecho en cuestión fue el que tuvo lugar el 6 de mayo de 2007, meses previos al asesinato de Gonzalo Acro, en el sector del estacionamiento del estadio Monumental y que enfrentó a dos facciones de la barra brava de River.
Los camaristas Alberto Seijas, Carlos González y Marcelo Lucini señalaron que es necesaria "la descripción precisa de la conducta que constituye el objeto de reproche".
En ese sentido, entendieron que "no cubre tal exigencia la frase ‘sostener grupos que infringen el régimen penal y contravencional para la prevención y represión de la violencia en los espectáculos deportivos, reflejándose su intervención a través del ejercicio de la instigación, promoción o facilitación de la formación de esos grupos’".
Para el Tribunal, al ser indagado, el juez tuvo que aportar "la descripción detallada del hecho con el fin de preservar el derecho de defensa". El procesamiento "no contiene la descripción de un suceso tal como habría acontecido en la realidad", agregaron los jueces.

A su vez, advirtieron que para dar por el hecho el delito, el cual está contemplado en la denominada "Ley De la Rúa", debe demostrarse que "la conformación de tales grupos necesariamente debió haber sido anterior a la ejecución del hecho por el cual se encuentra resuelta la situación procesal de los imputados".

martes, 5 de octubre de 2010

Procesan a barra de River por el homicidio de Gonzalo Acro


El sindicado barrabrava de River Plate Matías "Kevin" Kraft fue procesado con prisión preventiva por el homicidio del hincha "millonario" Gonzalo Acro, cometido en agosto del 2007 en Villa Urquiza, informaron fuentes judiciales.
La medida fue tomada por el juez de Instrucción Alejandro Cilleruello, quien además le trabó un embargo de 250 mil pesos sobre sus bienes.
Para el juez, “por su peso en la barra, (Kraft) tuvo dentro de su esfera de dominio evitar la ocurrencia misma del hecho, ya sea dando cuenta a la autoridad, avisando al mismo damnificado o simplemente generando una postura contraria dentro de la estructura de poder de la misma barra".
"Nada de ello sucedió y hoy Acro está muerto" y Kraft debe "responder jurídicamente por ello, sin dudas”, sostuvo el magistrado al dictar el procesamiento de Kraft, a quien se le atribuye responsabilidad de la denominada “La Banda de Palermo”, que habría aportado la “mano de obra” para el homicidio de Acro. Kraft está detenido desde el pasado 23 de septiembre, cuando se entregó a la Justicia luego de permanecer prófugo desde el 1 de noviembre de 2007.
Al declarar en la causa, el acusado negó la participación en los hechos y cuestionó las llamadas telefónicas que lo involucran con el crimen de Acro, al asegurar que no fueron mantenidas por él.
“Si yo hubiese sabido que podía llegar a pasar una cosa de éstas, de lo que pasó, me hubiese peleado con todos para que esto no pasara y hubiese hecho lo posible para impedirlo”, afirmó Kraft quien, tal como lo reconoció el juez Cilleruello, "no estuvo en el escenario de los hechos en que se dio muerte a Gonzalo Acro y se atentó contra la vida de Gastón Matera”.
No obstante, el magistrado analizó otros elementos de prueba, entre ellos, el hecho de que al menos dos de los tres acusados de haber matado a Acro, Pablo “Cucaracha” Girón y Rubén “Oveja” Pintos, son conocidos de Kraft y "personas muy allegadas" al barrabrava.
En sus explicaciones a la justicia, Kraft sostuvo que "estaba alejado" de la barrabrava y que "era ajeno" al enfrentamiento que mantenían dos sectores de la hinchada por ejercer la preponderancia del grupo.
Además, dijo ser un entusiasta defensor de las políticas tendientes a terminar con la violencia en el fútbol, dijeron los voceros.
Sin embargo, para el juez el procesado "no era un hincha más sino uno que tenía injerencia real dentro de la facción que integraba" y que el "el pretendido alejamiento de la barra ... no es cierto".
De acuerdo a las constancias del expediente, las discrepancias entre ambos sectores de la barrabrava de River Plate -uno liderado por los hermanos Schlenker y otro por Adrián Rousseau- que motivaban los enfrentamiento, obedecían a “diferentes motivos, que se circunscriben a temas de dinero y poder dentro de ese marco tan especial".
Esas circunstancias "hicieron que se produjera una violenta ruptura y cruentos enfrentamientos”, sostuvo el magistrado quien explicó que Kraft reconoció que “los conflictos comenzaron por diferencias entre ellos, plata, poder" y que comenzaron a agravarse después del Mundial de Alemania.
Acro fue baleado la noche del 6 de agosto de 2007 en la esquina de Bauness y Cullen, en Villa Urquiza, tras retirarse de un gimnasio con Osvaldo Matera, quien quedó herido pero sobrevivió al ataque.
El hincha "millonario" recibió tres balazos y murió dos días después en el hospital Pirovano.

domingo, 3 de octubre de 2010

River - No soy yo, sos vos


Kevin, el último preso por el caso Acro, dijo que el handy con llamadas clave que le adjudican no es suyo, sino de otro barra, Burter Cané, al que complicó.
Durante tres días Matías Kraft, Kevin, histórico barra de Los Borrachos del Tablón, se sentó frente al juez Alejandro Cilleruelo para dar su versión del crimen de Gonzalo Acro, donde se le imputa haber participado de la organización y seguimiento del mismo, sin haber hecho nada para impedirlo. Las primeras jornadas fueron de rigor. Contó que entró a la barra en los 90 cuando la lideraba El Diariero y que en 2003, tras el triunfo de José María Aguilar, la CD le dio el mando a Alan Schlenker y Adrián Rousseau. Es más, en su segundo día de indagatoria aseguró que “Adrián era el ejército armado de Aguilar”. Claro, para la Justicia esa relación nunca existió, dado que la dirigencia fue sobreseída en la causa por administración fraudulenta y connivencia con la barra.
Pero lo interesante llegó al tercer día, cuando el último prófugo que le quedaba al caso (se entregó el 23/9, tras eludir su captura 26 meses) dio datos. Dijo que dejó de ir a la cancha tras la batalla del playón (6/5/07) y entregó una jugosa anécdota. “Escuché tiros y salí corriendo. Me crucé con Alan que me dijo: ‘Qué hacés acá, cagón, que no estás aguantando los trapos’. Porque los de Adrián además de apuñalar gente habían ido a robarse las banderas. Ese día me dije ‘este tipo está loco’ y no fui más”. Y para despegarse del caso, aseguró que un handy que le adjudican y que tuvo comunicaciones clave con varios acusados, no era suyo sino de otro barra que jamás estuvo en la mira y ahora verá complicada su situación: Martín Cané, alias Burter. “A mí me adjudican un teléfono que termina en 4699 que fue mío hasta julio, cuando se lo di a Martín Cané. Todas las comunicaciones que tiene ese teléfono son suyas”, dijo Kevin. Ese handy cruza llamadas con varios acusados en dos días clave: el 5/8/07 cuando según la Justicia se planeó el crimen, y el 7/8, jornada en que se concretó. Igual, Burter tiene una salida: no hay radios en el horario del hecho, lo que resultó clave para procesar a los siete acusados. En cambio, el otro handy de Kraft, que termina en 6670 y del cual sí reconoció su pertenencia, tiene una comunicación con Cuca Girón media hora después de producirse el homicidio. Y aunque argumentó que Cuca lo llamó y él lo atendió sin saber cuál era el tema, esa llamada y su paso por una pizzería tres horas antes del hecho, donde estaban Pluto y los Schlenker, sellarían su suerte y la próxima semana sería un nuevo procesado del caso Acro, que ya tiene a siete barras a la espera del juicio oral, que se realizaría a fin de año.
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viernes, 10 de septiembre de 2010

River Rechazan el pedido de juicio político contra el juez de instrucción Luis Rodríguez



 El magistrado investigó el asesinato del barra brava de River Gonzalo Acro, en un expediente en el que sus propios superiores cuestionaron su actuación en el caso denominado "La batalla de los quinchos".


El Consejo de la Magistratura rechazó el pedido de juicio político contra el juez de instrucción Luis Rodríguez, quien investigó el asesinato del barra brava de River Gonzalo Acro, en un expediente en el que sus propios superiores cuestionaron su actuación en el caso denominado "La batalla de los quinchos".

El Consejo decidió "desestimar la denuncia formulada contra el doctor Luis Osvaldo Rodríguez, titular del Juzgado en lo Criminal de Instrucción Número 11", por considerar que "no se corrobora extremo que implique actuación irregular alguna".

Rodríguez había sido denunciado ante el Consejo por su superior jerárquico, la Cámara del Crimen porteña, después de que el 15 de octubre del año pasado ese tribunal lo apartara de la causa por la "Batalla de los Quinchos" y todas las demás que involucraban a barras bravas de River.

Esa decisión, adoptada entonces por los jueces Alberto Seijas, Marcelo Lucini y Carlos González, se vinculaba con la decisión de Rodríguez de rechazar la prescripción de la causa por los quinchos, un enfrentamiento violento entre grupos antagónicos de la barra ocurrido el 11 de febrero de 2007 en el Estadio Monumental.

Tres barras de River, Christian Ariel Ghisletti, Alexis Alan Decoste y Adrián Rousseau habían planteado la prescripción de la causa por el paso del tiempo, pero el juez Rodríguez rechazó el planteo con argumentos que la Cámara consideró contradictorios.

En ese sentido, los superiores de Rodríguez consideraron que en su argumentación, el juez de instrucción "coincidía en que los procesos paralelos que pudiesen registrar los imputados no interrumpían la prescripción hasta tanto no mediara sentencia condenatoria, aunque por otro, les otorgaba esa calidad interruptiva supeditando la vigencia de la acción penal en esas causas al resultado de otras iniciadas por hechos posteriores y materialmente diferentes a los que allí se evaluaban".

A raíz de esa contradicción, anularon su decisión, lo apartaron de las causas y lo enviaron al Consejo de la Magistratura, donde Rodríguez defendió su actuación y criticó a sus superiores jerárquicos.

El juez aseveró que "jamás estuvo en juego la imparcialidad que lo caracteriza, para este o cualquier otro caso" y contragolpeó con que "se habían transformado las discrepancias en una manifestación vacía de sustento para endilgarle la mayor de las falencias que un juez pueda representar... sobre la base de circunstancias que no eran ciertas, se había dado intervención a este Consejo para que se investigara su regular actuación".

"Rodríguez sostuvo que desconocía el origen de la maniobra e ignoraba la razón por la que reconocidos magistrados con los que jamás había tenido diferencias personales, habían decidido proceder del modo señalado", sostiene documentación.

En su último plenario, el Consejo avaló la postura de Rodríguez: "no se corrobora extremo que implique actuación irregular alguna, mientras que sí se advierte una divergencia con el criterio sustentado por el magistrado actuante en el proceso citado, lo cual implica la falta de conformidad ya apuntada".

"Las facultades disciplinarias de este Consejo de la Magistratura se limitan a cuestiones relacionadas con la eficaz prestación del servicio de justicia, no pudiendo ejercer, directa o indirectamente, la competencia jurisdiccional… el desempeño del doctor Rodríguez no comprende conducta que pudiere tipificar una falta disciplinaria o la incursión en algún supuesto de mal desempeño de sus funciones", subrayaron los consejeros.