miércoles, 13 de octubre de 2010

BOCA - Repaso de los lideres de la 12



Desde su creación, en 1969, la barrabrava de Boca tiene una larga historia de jefes, "capos", luchas de poder e internas cargadas de violencia. La gente recuerda a José Barrita y Rafael Di Zeo, pero la lista es mucho más larga.
En 1969, cuando el “xeneize” logró los títulos de la Copa Argentina y el Nacional, se formó un grupo que se llamó "La Barra de Cocusa". Los líderes eran "El Negro" Bombón, Jorge Corea y un personaje desconocido cuyo apodo era "Cocusa".
En 1973, aparece Enrique "Quique" Ocampo, también conocido como "El Carnicero". Éste tenía como mano derecha al "Viejo" Carrascosa. Quique fue el “capo” de la barra durante casi toda la década.
Con el correr de los años, no tardaron en aparecer los problemas y las internas por el poder (algo que no es propio de la actualidad). Quique se quedó sin apoyo y en 1981 José Barrita, el personaje más recordado en la historia de “La 12”, comenzó su temeroso reinado.
En 1988, "el Cuervo", un nuevo peso pesado en la lucha por el control, y gente del barrio de La Boca se enfrentaron al sector del “Abuelo” porque decían que se quedaban con algunos vueltos del dinero que, ya en ese momento, recibían de la dirigencia.
Luego de varios episodios nefastos llegó el año 1994. Tras una emboscada a hinchas de River, que terminó con dos muertos, fueron encarcelados varios barrabravas de Boca, entre ellos Barrita.
A partir de ese hecho, “La 12” se vio obligada a buscar un nuevo líder. No podía ser cualquiera. La conducción quedó en manos de Rafael Di Zeo, que ya tenía una vasta experiencia en el “duro” oficio de ser barrabrava.
El resto es historia conocida. “El Rafa” se convirtió en un personaje muy particular del fútbol argentino y terminó, al igual que su antecesor, entre rejas.

La barra brava de Boca tuvo un momento fundacional con la asunción de José Barrita como líder, luego se hizo cargo Rafael Di Zeo y ahora la dirimen en una interna feroz entre Mauro Martín y Richard William. Vea en Infobae la historia de la 12
La barra brava de Boca tiene un momento fundacional con la asunción de José Barrita en 1981, tras el retiro de Quique "El Carnicero" líder hasta ese año. El “Abuelo”, apodo que recibió Barrita por su color de pelo blanco, fue el primero en darle un carácter ilícito a la hinchada de Boca.
Creó la "Fundación Jugador Número 12" con la que recaudaba dinero para mantener los viajes y gastos de la barra. Además de extorsionar a jugadores para que aporten una suma de dinero por mes para costear el andar de la hinchada, comprar banderas, etc.
En 1994 fue declarado culpable de líderar una asociación ilícita y encarcelado durante 9 años, tras una emboscada a hinchas de River tras un superclásico y la muerte de dos simpatizantes millonarios.
Tras la caída del “Abuelo”, quien tomó la posta fue Rafael Di Zeo, más conocido como Rafa. Un personaje que siempre estuvo metido dentro de La 12 con una participación que iba en aumento. Un ejemplo: La “Fundación Jugador Número 12”, tenía domicilio en la calle Araujo 2781; donde vivía Rafa.
Rafa llegó al poder con su hermano Fernando. Juntos, los hermanos Di Zeo siguieron con el “negocio” de la violencia. Le pedían plata a los jugadores, dirigentes, les cobraban a turistas extranjeros para ver el partido a su lado y hasta brindaban clases instructivas a hinchas de otros países.
Rafa se hizo popular tras el brutal ataque a un hincha de Chacarita, apodado “Pajarito”, el 3 de marzo del 99, en la Bombonera durante un partido amistoso de pretemporada entre Boca y el “Funebrero”. Por esa acción, en la que quedó registrada su participación por las cámaras televisivas, fue condenado a 4 años y 3 meses de prisión en 2007.
Tras la caída de Rafa quien agarró la manija de la barra, fue Mauro Martín, dueño del club Leopardi, de Villa Luro, que llegó al comando de la hinchada de Boca tras una tremenda pelea en Uruguayana que dirimió la interna.
Martín llegó apoyado por Richard, un ex guardaespaldas de Di Zeo. Sin embargo ahora la cosa cambió y ellos dos pelean por el liderazgo de la Barra, que por ahora sigue en manos de Martín, tras varios enfrentamientos entre las dos facciones
Foto subida a las 18:39

martes, 12 de octubre de 2010

Por qué se tranquilizó la interna de la barra de Newell's



La violenta lucha por el dominio de la barrabrava de Newell's se tomó una tregua, decisión que asumieron implícitamente los grupos en pugna ante el paso en firme dado por la Justicia y los dirigentes del club para, al menos, evitar que sean las populares del Coloso del Parque el escenario donde los violentos chocan sus diferencias. La interna de los violentos vive un proceso de cambio que entregó en los últimos partidos la cara del nuevo líder: Javier "Cocucha" Gálvez, quien viene de la facción que se mantuvo fiel a Diego "El Panadero" Ochoa tras la rebelión desatada el 4 de setiembre en el partido con Independiente.

Luego de que a Ochoa le quitaron el rango de "líder" bajándolo a las trompadas del paraavalancha, el núcleo de los violentos atravesó un proceso de confusión, más aún para aquellos que nada sabían del golpe que ejecutaron Matías Pera y Maximiliano "El hijo del Quemado" Rodríguez, entre otros, los primeros días de setiembre, quienes estuvieron detenidos por la agresión dos semanas.

Una vez hecha pública la interna, el primer equipo rojinegro jugó de visitante ante Argentinos, en La Paternal, encuentro donde concurrió el propio Ochoa a la popular y sus infieles en la platea. Aquel fue el último encuentro donde los barras alimentaron su encono recíproco dentro de un estadio. Porque el segundo enfrentamiento se daría sobre el verde del parque Independencia, horas antes de que los dirigidos por Roberto Sensini animen el partido de ida con Estudiantes por Copa Sudamericana. Para aquel juego ya regía la restricción judicial para 23 barras identificados por las cámaras del Coloso y el derecho de admisión requerido por los dirigentes.

Ante Estudiantes, en cancha de Quilmes, Newell's jugó el primer partido de visitante con la prohibición vigente impuesta a los barras, tanto por la Justicia como por el club. La barra de Ochoa viajó a Buenos Aires, pero a la altura de Zárate la bonaerense requisó los tres micros, ante la advertencia de la policía rosarina de que arriba del rodado había armas. Nada se encontró en los colectivos pero la policía de Buenos Aires ordenó trasladar a hinchas a la comisaría para constatar antecedentes, dado que no todos tenían DNI. En la dependencia policial quedaron demorados lo suficiente para que no lleguen a tiempo a presenciar el empate que ponía a los leprosos en los octavos de la Sudamericana.

Ante River, en el Parque, la policía detuvo a 66 hinchas que hacían cola para ingresar a la popular. La mayoría de los detenidos eran rostros conocidos para los efectivos, por lo cual quienes responden a Ochoa decidieron "custodiar" los accesos a la popular desde el interior de la tribuna para "evitar el ingreso de los traidores". Superados los 30 minutos del primer tiempo la policía ordenó subir los molinetes y cerrar los accesos, y fue allí cuando un centenar de barras dejaron su puesto de control e ingresaron a tropel a la hinchada. En el sector local de la popular que da a espaldas al Palomar se ubicaron los que se encolumnan detrás de Matías Pera. Más tarde los violentos acudieron a la comisaría 5ta. a "gestionar" la liberación de los detenidos.

"Como la barra no tiene líder no hay quien le pague a la policía para que deje entrar las banderas y no te haga bardo. Lo que hacen ahora para recaudar es detener a los que saben que están en algunos de los dos bandos, le `plantan' un arma o le inventan una gilada para complicar la situación de los detenidos, y atrás vamos nosotros y arreglamos", explicó a este diario uno de los violentos que se ocupó por conseguir la libertad de todos los hinchas detenidos en la previa del partido con los millonarios. "¿Sabés por qué en Central la barra cuelga todas las banderas que quiere en el Gigante? Porque le pagan a la policía. Eso los saben todos y nunca se hizo nada", añadió el barra rojinegro que estuvo a cargo de la organización de la movilización a cancha de Arsenal el 26 de setiembre.

Para burlar los controles de la bonaerense, el viaje a Sarandí se hizo en combis y autos particulares, quienes a su vez no tomaron el mismo camino. Los barras se ubicaron en la popular y ante la presencia de los propios dirigentes de Newell's en la tribuna "se corrió rápida la orden de no hacer cagadas".

A los hermanos Vázquez, que suelen asistir a las plateas del Coloso, se los señala como los autores intelectuales de la agresión al Panadero. A "Chamala" Vázquez le balearon el frente de su casa el pasado viernes por la madrugada, lo que se presumía era una respuesta de la barra rojinegra. Aunque las pesquisas policiales se orientan al cruce de intereses en el prolífico negocio de la droga en la zona sur.

Ante Vélez y San José de Bolivia, partidos que Newell's jugó de local, quienes pugnan por tomar el poder de la barra dejaron de asistir a la cancha y la policía cesó con las detenciones, quizá por asomar Gálvez como el nuevo capo de la tribuna. 

viernes, 8 de octubre de 2010

Podrían repatriar los restos de Forlenza de Sudáfrica



Por un llamado, por una visita y por una carta, la concreción del traslado a la Argentina del cuerpo del barra de Boca fallecido hace 88 días en el Mundial, eso que parecía una utopía, ahora es casi una realidad . Sólo faltan detalles para que los restos de Luis Forlenza dejen la morgue sudafricana de Ciudad del Cabo y sean recuperados por su único familiar, por su hija Vanesa...
Para cerrar esta historia en la que ella no tiene nada que ver, para ponerle punto final a este episodio de violencia en el fútbol , Vanesa necesitaba 5340 dólares que no podía juntar: cobra 2000 pesos mensuales por su trabajo de cajera en un supermercado y vive sola con su hija de 9 años...
No hallaba respuestas consulares. Y tampoco encontraba la devolución esperada de los compañeros de su papá, de los barras de la Banda de Lomas, fracción de la hinchada de Boca en disidencia con Mauro Martín (jefe de La Doce) que en el Mundial se autodenominaba “La Barra Oficial de la Selección” , asociada varias veces con Maradona y Bilardo.
Los tiempos se le acortaban a Vanesa. Después de varias postergaciones pedidas por ella, el martes de la semana que viene se había fijado como el día en que su papá sería cremado. Eso que ella no quería. Es que no se conformaba con sus cenizas. Sin embargo, de repente, cuando la impotencia empezaba a desbordarla, la solución empezó a dibujarse.
Primero fue un llamado consular avisándole que, ante su situación económica, se bajaban los costos del traslado del cuerpo de 5340 dólares a 1900. Así se ahorraba 3440 dólares. Así su propósito ya no era tan lejano.
Después, dos barras golpearon la puerta de la modesta casa de Vanesa en José León Suárez. Eran el Chueco y Piturro , quienes compartieron el periplo mundialista con su papá y en los últimos días habían salido de la escena. Ahora retornaban para acercarle dinero, pero no le dijeron de dónde lo habían sacado . No llegaron a 1900 dólares, pero estuvieron cerca. A esa cifra, Vanesa la cubrió porque colaboraron algunos vecinos que apreciaban a su padre no de la tribuna de Boca, sino por haberlo conocido en su oficio de herrero.
La tercera noticia consistió en una carta que le llegó de Presidencia de la Nación , donde ella había reclamado presentándose en Admisión. Creía que nunca le responderían. Pero... Recibió una misiva comunicándole que el tema había sido derivado al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
Ahora Vanesa mandará el dinero a Sudáfrica el lunes y espera que le avisen cuándo le enviarán el cuerpo de su padre, que tenía problemas severos de corazón y que falleció tras la caída de Argentina ante Alemania, muy cerca de la terminal de ómnibus de Ciudad del Cabo y tras ser atacado por barras de Independiente . De Luis Forlenza, Vanesa estaba distanciada. No se llevaban bien y ni sabía que había ido al Mundial. Ahora podrá despedirlo.

En mexico también hay barras.


La directiva del Guadalajara desterró a miembros problemáticos de sus grupos de animación y los ha señalado ante otros equipos de la primera división extendiendo el castigo a otros escenarios; la medida no tiene fecha de vencimiento.
GUADALAJARA, Jalisco (08 de octubre).- En Chivas no se tentaron el corazón y actuaron con mano dura a sus barras después de los actos vandálicos que se registraron el domingo pasado en el Clásico ante el Atlas.
La medida fue contundente de parte de la dirigencia de Jorge Vergara, quien de manera indefinida les prohibió el acceso a todos los que fueron grabados cometiendo desmanes en el interior y exterior del estadio Omnilife.
Un grupo de seguidores rojiblancos recibieron a pedradas al camión del Atlas y rompieron un par de cristales y golpearon a René Zamora; además durante el encuentro le arrojaron dos monedas de diez pesos al portero Pedro Hernández y quemaron papel que metieron con complicidad de la misma seguridad del estadio, por estos hechos la directiva, desde el partido ante Morelia, no les permitieron el acceso al Omnilife y según un comunicado del club no entrarán de forma indefinida.
“El Grupo de animación responsable de estos actos queda desafiliado de las porras organizadas con las que cuenta el Club Deportivo Guadalajara S.A. de C.V. Los dirigentes de dicho grupo, quedan restringidos de ingresar indefinidamente al estadio Omnilife”, esa es la primera parte del parte oficial del Rebaño Sagrado.
La directiva ya les había perdonado muchas cosas a estos personajes, que dejaban el partido de lado e intimidaban a la gente del equipo contrario y no sólo eso cuando eran visitantes solían asaltar tiendas de autoservicio y dejaban mal parada a la institución, por eso mismo la dirigencia de los rojiblancos señalaron que tampoco van a apoyar a sus aficionados de esta barra cuando vayan a otras plazas.
“Se ha girado una recomendación a todos los clubes de la Primera División del futbol mexicano, con la información de nombres y apodos de estas personas, para que se les prohíba la entrada a sus respectivos estadios, así como a las ciudades donde estos se encuentran, con el fin de que se repitan los actos de vandalismo que este grupo de ya ha desarrollado en la Ciudad de México o Monterrey”.
La directiva señaló que no dará a conocer a la luz pública los nombres de estos barristas, para respetar los operativos policiales y no poner sobre alerta a estos aficionados a quienes tienen marcados como violentos.
Con esta medida la directiva también quitará cotos de poder alrededor de las barras, pues se evitará que hagan negocios con los boletos cuando van de visitantes, pues había siempre reventa en torno los boletos en la zona de porras. No se sabe hasta cuándo imperará esta medida, pero lo que se busca es erradicar de raíz la violencia en el estadio Omnilife.
Mala fama
En marzo de 2008 la barra del Rebaño Sagrado y la 51 del Atlas armaron una tremenda campal en el concierto de Damas Gratis, hubo decenas de heridos y detenidos, desde esas fechas las cosas pintaban mal y nadie hizo nada por evitarlo
Cada seis meses cuando jugaban los Clásicos había roces en diversos puntos de la ciudad. No había control, pese a los intentos de la policía. En el Auditorio y Oblatos los principales roces en Guadalajara
En febrero de este año la barra de Atlas agredió a la de Chivas y en venganza los rojiblancos entraron a una bodega rojinegra y les robaron una manta gigante, se amenazaron por todas las vías y Jorge Vergara y su gente de seguridad la recuperaron, para evitar problemas mayores.

RIVER Son de fierro



 05-10-2010  Dos capos de Los Borrachos del Tablón fueron detenidos con armas el domingo. Temen un ataque por el liderazgo.
La guerra todavía no explotó en la interna de la barra de River, pero los bandos están preparados para dar batalla. De hecho, el alerta por la disputa del poder generó que la Policía Federal revisara uno de los micros que regresaban de Banfield el domingo y allí les encontraron armas de guerra a dos miembros de la cúpula mayor de Los Borrachos del Tablón: Gustavo Larrain, el Uruguayo, y Jorge Carrizo llevaban una pistola 9 milímetros y una 775. Ambos quedaron detenidos en la comisaría 49 y hasta el cierre de esta edición permanecían en esa condición. Además, otro de los hombres fuerte de la barra oficial, Martín Vallejos, fue detenido por tenencia de drogas, junto con otras tres personas.
El resto de los 35 que viajaban en el micro también fueron trasladados a la 49ª, pero ayer al mediodía quedaron en libertad. Aunque a partir de ahora a todos ellos se les aplicará el derecho de admisión.
El Uruguayo Larrain y Vallejos son hombres de Adrián Rousseau que tras la división de la barra se posicionaron muy bien: hoy conforman la segunda línea de Los Borrachos, detrás del trío Joe-Caverna-Martín de Ramos. Ellos manejan la banda oficial, que cuenta con el apoyo de la dirigencia. Por eso, los aspirantes a quitarles el poder tienen el ingreso prohibido al Monumental: los miembros de la Banda del Oeste y los Patovicas de Hurlingham figuran en la lista de derecho de admisión. Así, el escenario peligroso se presenta cada vez que River juega de visitante y por ese motivo los barras oficiales van preparados, y con armas de importante calibre, para defender el liderazgo.
La amenaza se hizo pública en la primera fecha del Apertura, cuando los muchachos del Oeste y los de Hurlingham se acercaron al estadio (no ingresaron) con remeras que decían “200 guerreros vuelven”. Afortunadamente, por el momento sólo hubo chispazos, porque todavía no se abrió el fuego. Lo que está claro es que ningún bando está dispuesto a rendirse en su lucha.

HURACAN Ducó Horror Show



 La barra apretó a los jugadores de Huracán cuando volvían al estadio tras el 0-3 ante Racing. Y prometió volver si no le ganan a All Boys. Lamentable...
Fue una fiebre de sábado por la noche: después de la derrota 0-3 con Racing, el plantel de Huracán vivió escenas propias de una película de acción.
Cuando el micro con jugadores y cuerpo técnico llegó al Ducó a las 23.30 para retirar sus pertenencias de la concentración e irse en sus autos, unos 100 hinchas, entre ellos barras, los esperaban para insultarlos y algo más... Por pedido de los futbolistas, el personal de seguridad que viajaba con ellos le ordenó al conductor del ómnibus que siguiera de largo y no parara en el Palacio.
A partir de ahí, un grupo de los sujetos se distribuyó en cuatro autos y empezó a seguir al bus a toda velocidad. Dos autos particulares se pusieron por delante del micro y casi lo chocaron. Finalmente, la delegación paró a la altura de la comisaría 32, sobre la Avenida Caseros.
Eso violentó aún más a los barras, quienes comenzaron a acusar a los jugadores: “¿Nos quieren meter en cana también? Los vamos a matar”, les gritaban. La policía actuó rápido para calmar las aguas y, un rato después, el micro volvió hacia el Ducó, custodiado por dos patrulleros. Pero la barra no se alejaba.
Varios jugadores y el cuerpo técnico decidieron bajar para hablar con ellos, pero no todos. Los más pibes, con miedo, quisieron quedarse en el micro. Monzón, Zárate, Martínez, Montiglio, Filippetto y Peña fueron algunos de los que dieron la cara. Brindisi también. “No es con vos”, le dijeron al DT. Quienes tomaban la palabra de la hinchada eran el Gordo Cone y el Bocón, líderes de la barra. El Gordo, muy exaltado, amenazaba con que la apretada se repetirá, y más intensa, si el equipo no le gana a All Boys. “No queremos plata ni ropa, sólo que no nos manden a la B”, repetía. La trama duró una hora y media, aunque para los jugadores se hizo eterna. Pareció una película de acción, pero fue una realidad muy penosa.

RIVER La Justicia anuló el procesamiento contra el barra Adrián Rousseau


La Cámara del Crimen anuló el procesamiento contra el ex barra brava de River Adrián Rousseau por "instigación, promoción o facilitación de la formación de grupos destinados a cometer delitos" en el enfrentamiento con otra facción del club en la denominada "La batalla del playón", hecho ocurrido en mayo de 2007.
Lo resolvió la Sala IV de la Cámara, que declaró nulo el procesamiento contra Rousseau dictado en primera instancia por Alejandro Cilleruello, al considerar que se afectó el derecho de defensa en juicio.
El hecho en cuestión fue el que tuvo lugar el 6 de mayo de 2007, meses previos al asesinato de Gonzalo Acro, en el sector del estacionamiento del estadio Monumental y que enfrentó a dos facciones de la barra brava de River.
Los camaristas Alberto Seijas, Carlos González y Marcelo Lucini señalaron que es necesaria "la descripción precisa de la conducta que constituye el objeto de reproche".
En ese sentido, entendieron que "no cubre tal exigencia la frase ‘sostener grupos que infringen el régimen penal y contravencional para la prevención y represión de la violencia en los espectáculos deportivos, reflejándose su intervención a través del ejercicio de la instigación, promoción o facilitación de la formación de esos grupos’".
Para el Tribunal, al ser indagado, el juez tuvo que aportar "la descripción detallada del hecho con el fin de preservar el derecho de defensa". El procesamiento "no contiene la descripción de un suceso tal como habría acontecido en la realidad", agregaron los jueces.

A su vez, advirtieron que para dar por el hecho el delito, el cual está contemplado en la denominada "Ley De la Rúa", debe demostrarse que "la conformación de tales grupos necesariamente debió haber sido anterior a la ejecución del hecho por el cual se encuentra resuelta la situación procesal de los imputados".